Agosto 28, 2014
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El Se√Īor Jesucristo Es Unico

 
 

Esa√ļ Crespo

Introducción:

Este es uno de los pasajes m√°s destacados sobre el advenimiento del Mes√≠as prometido al pueblo de Israel y por extensi√≥n, al mundo entero. El profeta Isa√≠as est√° enfatizando el cruento sufrimiento que el Hijo de Dios iba a experimentar en su primera venida a la tierra para redimir a la humanidad. Los int√©rpretes jud√≠os no entendieron que este pasaje se estaba refiriendo al Mes√≠as prometido. Cuando leemos el libro de Hechos cap√≠tulo 8 donde el evangelista Felipe comparte la Palabra de Dios con el eunuco nos damos cuenta que el et√≠ope estaba leyendo este pasaje donde supone que el texto se estaba refiriendo al profeta Isa√≠as o alg√ļn otro. La lectura nos sugiere que el eunuco estaba familiarizado con las Escrituras hebreas y, posiblemente, con las interpretaciones rab√≠nicas del texto del Antiguo Testamento. Felipe, inspirado por el Esp√≠ritu Santo, le hace ver a su interlocutor que el pasaje de Isa√≠as 53 se est√° refiriendo exclusivamente al Se√Īor Jesucristo, nuestro bendito y divino Salvador eterno. Isa√≠as 53 nos ense√Īa que el Se√Īor Jesucristo no tiene comparaci√≥n ni con criaturas angelicales porque el fue cien por ciento humano; Ni con criaturas humanas porque el es cien por ciento Dios. Veamos, pues, las ense√Īanzas del Texto sagrado en cuanto a la persona gloriosa del Salvador Jesucristo. El pasaje nos sugiere cuatro razones poderosas del por qu√© el Se√Īor Jesucristo es √ļnico:

I. Por Su Origen Divino (53:1,2a).

  • El origen del hombre es terrenal, pero el de Cristo es celestial. (Ver Juan 3:31-36).

    En nuestra tradici√≥n cristiana se nos ense√Īa cada 25 de diciembre que Jesucristo naci√≥ en el pesebre de Bel√©n, pero la Biblia nos ense√Īa que el origen del Se√Īor Jes√ļs no es el pesebre de Bel√©n; en realidad, el Nuevo Testamento, particularmente en el pensamiento juanino y el paulino, nos remonta a la eternidad donde la mente finita humana no alcanza a comprender la inmensidad del infinito. San Juan nos dice que "En el principio era el Verbo, y el Verbo era con Dios, y el Verbo era Dios". (Juan 1:1) De manera que nuestro Se√Īor Jesucristo es eterno como eterna es la Deidad. Los seres humanos, independientemente de lo encumbrado que seamos, tenemos un principio y un final, pero el Se√Īor Jesucristo es el Alfa y la Omega; es decir, todo comienza y termina con √Čl. ¬°Qu√© bendici√≥n para el ser humano tener al infinito Dios y depositar en sus fieles y poderosas manos el destino eterno del alma humana! La Biblia nos ense√Īa, pues, que el origen del Se√Īor Jesucristo es celestial y no terrenal.

  • El hombre es concebido en pecado (Salmo 51:5), pero Cristo fue concebido inmaculado (Ver I Pedro 1:18-20).

    La Biblia es clara al ense√Īarnos que por causa de un hombre (Ad√°n) entr√≥ el pecado y con el pecado vino la muerte y as√≠ la muerte pas√≥ a todos los hombres por cuanto todos pecaron. De manera que la Escritura encierra a todo el g√©nero humano bajo la maldici√≥n del pecado. La experiencia nos ense√Īa que nos acompa√Īa la marca de la maldici√≥n del pecado. Pero la Biblia ense√Īa que Jesucristo fue concebido sin pecado. Cuando se menciona la doctrina cristiana de la Inmaculada Concepci√≥n se est√° refiriendo a la concepci√≥n del Se√Īor Jesucristo en el vientre de su madre terrenal, Mar√≠a, pero nunca la Biblia ense√Īa que haya una inmaculada concepci√≥n para la madre del Salvador.

    ¬ŅQu√© sobre la doctrina cat√≥lica romana sobre la inmaculada concepci√≥n de Mar√≠a en el vientre de su madre? (Lucas 2:21,22,23; Lev√≠ticos 12:1-8). Los pasajes anteriores nos ense√Īan sobre la visita que Jos√© y Mar√≠a hicieron al templo para circuncidar al beb√©. El pasaje dice que ellos ofrecieron una ofrenda para la "purificaci√≥n de ellos". ¬ŅQui√©nes son "ellos"? Obviamente en la palabra "ellos" no est√° incluido el santo ni√Īo, puesto que la Biblia claramente ense√Īa que en la concepci√≥n del ni√Īo Jes√ļs no hubo intervenci√≥n de hombre, sino que fue concebido por obra del Esp√≠ritu Santo. S√≥lo nos quedan dos personas que entran en el concepto "ellos", Jos√© y Mar√≠a. Pero si leemos con atenci√≥n Lev√≠tico 12 nos damos cuenta que la inmundicia por causa del alumbramiento no est√° enfocada en el hombre, sino en la mujer que es la que da a luz. De manera que la doctrina cat√≥lica de la Inmaculada Concepci√≥n refiri√©ndose a Maria no tiene ning√ļn fundamento en la Santa Biblia que es la Palabra de Dios.

    La frase "salve, llena de gracia", (Lucas 1:28 versi√≥n N√°car Colunga) que fue la que el √°ngel Miguel dijo a la virgen Mar√≠a en la salutaci√≥n no es alabanza para la criatura humana, sino para el Salvador (Romanos 5:20). San Pablo dice que cuando abund√≥ el pecado tambi√©n abund√≥ la gracia. De manera que la Biblia no da ning√ļn fundamento para elaborar un andamiaje teol√≥gico enfocado en la exaltaci√≥n de Mar√≠a. La Biblia exalta la persona de nuestro Se√Īor Jesucristo present√°ndolo como el √ļnico Salvador de los hombres.

  • El hombre nace para el sufrimiento y la muerte (Job 14:1-6), Cristo naci√≥ para ser Rey eterno (Lucas 1:26-33; 53:2b-4). En segundo lugar veremos que el Se√Īor Jesucristo es √ļnico...

II. Por Su Ministerio Sufriente (53:2b-4).

Claramente lo dice el patriarca Job "que el hombre nacido de mujer es corto de d√≠as y hastiado de sinsabores". Todos los hombres en alg√ļn momento de nuestra existencia tenemos que experimentar el dolor, unos m√°s que otros, pero siempre sufrimos, pero por terrible que sea nuestro sufrimiento siempre sufrimos en el papel de pecadores, pero el sufrimiento de Jesucristo fue como Dios, inocente, puro, hecho m√°s sublime que los cielos. Los evangelios nos dan en detalle los sufrimientos del Hijo de Dios:

  • Pobrezas.

    No es gran problema que un pobre siga siendo pobre, pero si es tr√°gico que un millonario de la noche a la ma√Īana se convierta en un necesitado. El Se√Īor Jesucristo que es el autor de la creaci√≥n y due√Īo de todo el oro y la plata vino a este mundo a vivir como pobre: naci√≥ en un pesebre, se gan√≥ el pan como un simple carpintero, sostuvo su ministerio con la ayuda de personas bondadosas, entr√≥ a Jerusal√©n en un asno prestado, celebr√≥ la Pascua en una casa prestada, carg√≥ una cruz que no era suya, fue envuelto su cuerpo en una s√°bana prestada y fue sepultado en una tumba prestada. El ap√≥stol Pablo dice que el Se√Īor Jesucristo se hizo pobre para que nosotros con su pobreza fu√©semos enriquecidos.

  • Desprecios.

    En Juan C√°p. 1 se nos dice que cuando alguien afirm√≥ que Jes√ļs era originario de Nazaret, Natanael dijo: "¬ŅDe Nazaret puede salir algo de bueno?" ¬°Qu√© desprecio!

  • Insultos.

    A Jesucristo lo acusaron de ser el mismo diablo. Los insultos de sus enemigos detractores llegaron al colmo de que a √Čl se le llam√≥ "el hijo de Mar√≠a" (Marcos 6:3) que en la mentalidad hebrea equivale a nuestra ofensiva palabra castellana "bastardo" o "hijo de fornicaria".

  • Amenazas.
  • Violencia.

    El tiempo nos faltar√≠a para mencionar toda la informaci√≥n que nos da los Evangelios en cuanto a los terribles sufrimientos que experiment√≥ el Se√Īor Jesucristo, pero lo mencionado anteriormente es suficiente para entender cuanto sufri√≥ nuestro bendito Salvador para que los pecadores tuvi√©ramos la esperanza de la vida eterna.

III. Por Su Muerte Vicaria (53:5-10a).

Desde el G√©nesis hasta el Apocalipsis es contundente la aseveraci√≥n b√≠blica de que la muerte del Se√Īor fue a favor del g√©nero humano y que, si el Se√Īor no hubiera muerto en la cruz, ning√ļn pecador tendr√≠a esperanza de salvaci√≥n. Sabemos que los romanos aplicaban la muerte de cruz a los criminales m√°s empedernidos y en el pensamiento hebreo esto era tan atroz que los israelitas hab√≠an aprendido que "maldito todo aquel que muriera en una cruz". (Deuteronomio 21:23). La muerte en la cruz de Jesucristo fue un tropezadero para los jud√≠os porque ellos no pod√≠an aceptar que su Mes√≠as muriera de esa manera, pero en el plan de Dios era necesario que el Hijo de Dios muriera en la cruz para que fuera posible la redenci√≥n de la humanidad, pues la misma Biblia afirma que "sin derramamiento de sangre no se hace remisi√≥n" (Hebreos 9:22)

"Enmudeci√≥ y no abri√≥ su boca" El cordero no pone resistencia a sus matadores; de la misma manera el Se√Īor Jesucristo no puso resistencia cuando fue juzgado delante de Caif√°s, Pilato, Herodes.

IV. Por Su Gloriosa Victoria (10b-12).

  • Ver√° linaje.

    ¬ŅCu√°l es el linaje del Se√Īor Jesucristo? Somos todos los millones de hombres y mujeres que en un acto de arrepentimiento por nuestros pecados y en una actitud de obediencia y gratitud hemos entregado nuestras vidas al glorioso Salvador.

  • Ver√° el fruto de la aflicci√≥n de su alma.

    Todos los creyentes en El somos el fruto de la aflicción de su alma.

  • Con los fuertes repartir√° despojos (Apocalipsis 21:8).

    El Se√Īor Jesucristo no es s√≥lo el Salvador de la Humanidad, tambi√©n es el Juez severo que un d√≠a juzgar√° a todos sus enemigos que rechazaron su preciosa oferta de salvaci√≥n

Conclusión:

Isa√≠as 53 nos habla del sufrimiento del Se√Īor Jesucristo para salvar a toda la humanidad, pero tambi√©n nos habla de los que por la fe nos entregamos sin reserva para gustar su eterna salvaci√≥n por gracia. La experiencia m√°s gloriosa que a m√≠ me p0oudo ocurrir en mi vida fue darle mi ser al bendito Se√Īor y Salvador Jesucristo. Haga Ud. una decisi√≥n por Cristo y para Ud. tambi√©n hay esperanza de la vida eterna.

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Pasaje

Isaías 53

1 Qui√©n ha cre√≠do a nuestro anuncio? ¬Ņy sobre qui√©n se ha manifestado el brazo de Jehov√°?

2 Subirá cual renuevo delante de él, y como raíz de tierra seca; no hay parecer en él, ni hermosura; le veremos, mas sin atractivo para que le deseemos.

3 Despreciado y desechado entre los hombres, varón de dolores, experimentado en quebranto; y como que escondimos de él el rostro, fue menospreciado, y no lo estimamos.

4 Ciertamente llevó él nuestras enfermedades, y sufrió nuestros dolores; y nosotros le tuvimos por azotado, por herido de Dios y abatido.

5 Mas él herido fue por nuestras rebeliones, molido por nuestros pecados; el castigo de nuestra paz fue sobre él, y por su llaga fuimos nosotros curados.

6 Todos nosotros nos descarriamos como ovejas, cada cual se apartó por su camino; mas Jehová cargó en él el pecado de todos nosotros.

7 Angustiado él, y afligido, no abrió su boca; como cordero fue llevado al matadero; y como oveja delante de sus trasquiladores, enmudeció, y no abrió su boca.

8 Por c√°rcel y por juicio fue quitado; y su generaci√≥n, ¬Ņqui√©n la contar√°? Porque fue cortado de la tierra de los vivientes, y por la rebeli√≥n de mi pueblo fue herido.

9 Y se dispuso con los imp√≠os su sepultura, mas con los ricos fue en su muerte; aunque nunca hizo maldad, ni hubo enga√Īo en su boca.

10 Con todo eso, Jehová quiso quebrantarlo, sujetándole a padecimiento. Cuando haya puesto su vida en expiación por el pecado, verá linaje, vivirá por largos días, y la voluntad de Jehová será en su mano prosperada.

11 Verá el fruto de la aflicción de su alma, y quedará satisfecho; por su conocimiento justificará mi siervo justo a muchos, y llevará las iniquidades de ellos.

12 Por tanto, yo le daré parte con los grandes, y con los fuertes repartirá despojos; por cuanto derramó su vida hasta la muerte, y fue contado con los pecadores, habiendo él llevado el pecado de muchos, y orado por los transgresores.

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