Octubre 20, 2014
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El Pecado, Sus Consecuencias Y La Solución

 
 

Esa√ļ Crespo
Introducción:

El profeta Ezequiel desarroll√≥ su ministerio prof√©tico en el exilio, en Babilonia, por cuanto fue llevado cautivo cuando a√ļn era muy joven. Por tres veces lleg√≥ el ej√©rcito caldeo a tierras de Israel hasta que finalmente en 586 a. de Cristo la naci√≥n israelita desapareci√≥ como estado y comenz√≥ la di√°spora hebrea. El trauma que este joven vivi√≥ fue terrible por cuanto fue llevado a un pa√≠s con una cultura, una religi√≥n, una geograf√≠a y una situaci√≥n social diametralmente diferente a la que tuvo en su tierra natal. A trav√©s de todo el libro se tratan los diferentes aspectos relacionados con la pregunta que el pueblo se hac√≠a acerca de cual era la causa de la esclavitud. Ezequiel contesta por revelaci√≥n que la causa de la debacle se llamaba pecado. A continuaci√≥n presentaremos brevemente un sencillo de bosquejo de la que trata este pasaje que en su informaci√≥n es paralelo a otros pasajes de este libro.

I. El pecado de la nación (VS. 1-5)

Todo el problema de la nación se fundamentaba en un solo pecado: la idolatría.

La idolatría fue el tema principal que los profetas de Israel trataron continuamente por cuando la nación fue inclinada de una manera contumaz quizás debido a la influencia de los pueblos paganos que circundaban a la nación de Israel.

De acuerdo a la ense√Īanza b√≠blica la idolatr√≠a genera: ceguera espiritual, diferentes expresiones de ocultismo, actividad sat√°nica, etc.- Conviene reflexionar Deuteronomio 18: 9-14. En contraposici√≥n a estas pr√°cticas paganas, el hombre debe levantar sus ojos al Profeta de Dios (Deuteronomio 18:18,19) y que de acuerdo al Nuevo Testamento el profeta es el Se√Īor Jesucristo. (Juan 5:46,47).

En nuestros d√≠as hay una fuerte tendencia de toda sociedad hacia las pr√°cticas del ocultismo, pero s√≥lo hay una respuesta verdadera a los interrogantes del ser humano, y esa respuesta se encuentra en la Biblia. El ap√≥stol Pedro dice en su segunda ep√≠stola cap. 1 y verso 19 que "tenemos la palabra prof√©tica m√°s segura a la cual hacemos bien en estar atentos como a una antorcha que alumbra en lugar oscuro". A trav√©s de todo el libro Ezequiel hace ver a la naci√≥n israelita que su pecado de haber abandonado a Jehov√° para inclinarse ante las estatuas paganas que son s√≥lo m√°scaras de los demonios, les hab√≠a tra√≠do consecuencias tr√°gicas no s√≥lo para ellos, sino tambi√©n para sus descendientes. Porque la Biblia ense√Īa que las decisiones que un hombre tome, sean buenas o malas, le afectar√°n tambi√©n a sus descendientes.

II. Como tratar el problema del pecado (VS.6-11)

  • S√≥lo hay una manera de tratar el pecado: el arrepentimiento.

    Arrepentimiento no significa "penitencias". ¬ŅDe d√≥nde viene ese concepto de "penitencia"? Viene de una traducci√≥n errada del texto griego que hizo Jer√≥nimo y cuyo texto se conoce como la vulgata que es el texto oficial de la iglesia Cat√≥lica Romana.

    En el S. IV. de la era cristiana el papa Dámaso encargó a Jerónimo la traducción bíblica para uso de las comunidades cristianas.

    La Biblia espa√Īola dice en Mateo 3: 2 que Juan el bautista predic√≥:

    "Arrepentíos porque el reino de los cielos se ha acercado"

    legwn metanoeite hggiken gar h basileia twn ouranwn

    La segunda palabra del texto griego se translitera: "metanoite" que literalmente significa "cambiar de parecer". Dicho versículo, Jerónimo lo tradujo de la manera siguiente:

    dicens paenitentiam agite adpropinquavit enim regnum caelorum

    De la segunda palabra del texto Latino viene "penitencia".  Arrepentimiento tiene que ver con el hecho de que el hombre al darse cuenta por la Palabra de Dios que ha ofendido al Creador, toma la decisi√≥n de no pecar contra Dios y en un acto de fe se entrega a Cristo recibi√©ndolo como Se√Īor y Salvador.

  • El arrepentimiento es un asunto espiritual, pero los efectos se pueden ver con toda evidencia en la vida de un arrepentido.

    La Biblia nos da muchos ejemplos:

    "El que robaba ya no robe, sino trabaje con sus manos para que tenga qué compartir con el que tiene necesidad". Efesios 4:28

    "De modo que si alguno está en Cristo, nueva criatura es; las cosas viejas pasaron, he aquí todas son hechas nuevas". II Cor.5:17

    Insistimos en decir que el pecado se trata sólo con arrepentimiento y no con penitencias, ni con ritos religiosos ni con supuestos intercesores.

III. Maneras equivocadas de tratar el pecado (12.20)

En nuestro pasaje se mencionan tres personajes importantes en la historia del pueblo de Israel: No√©, Daniel y Job. Estos tres hombres fueron modelos de obediencia a Dios en sus generaciones, pero el texto sagrado nos dice con di√°fana claridad que ninguno de estos hombres pod√≠a interceder a favor de la naci√≥n de Israel, pues la Biblia nos ense√Īa que cada alma que peca debe experimentar el arrepentimiento para con Dios y la fe personal en el Se√Īor Jesucristo.

Esta información de la Biblia hecha por tierra la fantasía católica de que los santos pueden interceder por los demás pecadores para salvación eterna.

Estimado lector, Ud. no necesita ning√ļn santo intercesor, lo que Ud. necesita en la gracia de nuestro Se√Īor Jesucristo, puesto que la Biblia dice en I Timoteo 2:5 "Hay un solo Dios y un solo mediador entre Dios y los hombres, Jesucristo hombre".

IV. Las consecuencias del pecado (VS. 21-23)

Dios le dijo a la nación israelita que la consecuencia de su rebelión sería la miseria en todo el sentido de la palabra: espada, hambre, pobreza y lo más terrible, la ausencia de Dios en la vida del pecador.

Conclusión:

El pasaje que acabamos de meditar nos ense√Īa que nadie se beneficia de pecar contra Dios. Lo mejor que podemos hacer es arrepentirnos de nuestros pecados y comenzar un nuevo rumbo en nuestra vida guiados por el Esp√≠ritu Santo de Dios a trav√©s de las ense√Īanzas divinas claramente expresadas en la Biblia.

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Pasaje

Ezequiel 14

1 Vinieron a mí algunos de los ancianos de Israel, y se sentaron delante de mí.

2 Y vino a mí palabra de Jehová, diciendo:

3 Hijo de hombre, estos hombres han puesto sus √≠dolos en su coraz√≥n, y han establecido el tropiezo de su maldad delante de su rostro. ¬ŅAcaso he de ser yo en modo alguno consultado por ellos?

4 H√°blales, por tanto, y diles: As√≠ ha dicho Jehov√° el Se√Īor: Cualquier hombre de la casa de Israel que hubiere puesto sus √≠dolos en su coraz√≥n, y establecido el tropiezo de su maldad delante de su rostro, y viniere al profeta, yo Jehov√° responder√© al que viniere conforme a la multitud de sus √≠dolos,

5 para tomar a la casa de Israel por el corazón, ya que se han apartado de mí todos ellos por sus ídolos.

6 Por tanto, di a la casa de Israel: As√≠ dice Jehov√° el Se√Īor: Convert√≠os, y volveos de vuestros √≠dolos, y apartad vuestro rostro de todas vuestras abominaciones.

7 Porque cualquier hombre de la casa de Israel, y de los extranjeros que moran en Israel, que se hubiere apartado de andar en pos de mí, y hubiere puesto sus ídolos en su corazón, y establecido delante de su rostro el tropiezo de su maldad, y viniere al profeta para preguntarle por mí, yo Jehová le responderé por mí mismo;

8 y pondr√© mi rostro contra aquel hombre, y le pondr√© por se√Īal y por escarmiento, y lo cortar√© de en medio de mi pueblo; y sabr√©is que yo soy Jehov√°.

9 Y cuando el profeta fuere enga√Īado y hablare palabra, yo Jehov√° enga√Ī√© al tal profeta; y extender√© mi mano contra √©l, y lo destruir√© de en medio de mi pueblo Israel.

10 Y llevarán ambos el castigo de su maldad; como la maldad del que consultare, así será la maldad del profeta,

11 para que la casa de Israel no se desv√≠e m√°s de en pos de m√≠, ni se contamine m√°s en todas sus rebeliones; y me sean por pueblo, y yo les sea por Dios, dice Jehov√° el Se√Īor.

12 Vino a mí palabra de Jehová, diciendo:

13 Hijo de hombre, cuando la tierra pecare contra mí rebelándose pérfidamente, y extendiere yo mi mano sobre ella, y le quebrantare el sustento del pan, y enviare en ella hambre, y cortare de ella hombres y bestias,

14 si estuviesen en medio de ella estos tres varones, No√©, Daniel y Job, ellos por su justicia librar√≠an √ļnicamente sus propias vidas, dice Jehov√° el Se√Īor.

15 Y si hiciere pasar bestias feroces por la tierra y la asolaren, y quedare desolada de modo que no haya quien pase a causa de las fieras,

16 y estos tres varones estuviesen en medio de ella, vivo yo, dice Jehov√° el Se√Īor, ni a sus hijos ni a sus hijas librar√≠an; ellos solos ser√≠an librados, y la tierra quedar√≠a desolada.

17 O si yo trajere espada sobre la tierra, y dijere: Espada, pasa por la tierra; e hiciere cortar de ella hombres y bestias,

18 y estos tres varones estuviesen en medio de ella, vivo yo, dice Jehov√° el Se√Īor, no librar√≠an a sus hijos ni a sus hijas; ellos solos ser√≠an librados.

19 O si enviare pestilencia sobre esa tierra y derramare mi ira sobre ella en sangre, para cortar de ella hombres y bestias,

20 y estuviesen en medio de ella No√©, Daniel y Job, vivo yo, dice Jehov√° el Se√Īor, no librar√≠an a hijo ni a hija; ellos por su justicia librar√≠an solamente sus propias vidas.

21 Por lo cual as√≠ ha dicho Jehov√° el Se√Īor: ¬ŅCu√°nto m√°s cuando yo enviare contra Jerusal√©n mis cuatro juicios terribles, espada, hambre, fieras y pestilencia, para cortar de ella hombres y bestias?

22 Sin embargo, he aquí quedará en ella un remanente, hijos e hijas, que serán llevados fuera; he aquí que ellos vendrán a vosotros, y veréis su camino y sus hechos, y seréis consolados del mal que hice venir sobre Jerusalén, de todas las cosas que traje sobre ella.

23 Y os consolar√°n cuando viereis su camino y sus hechos, y conocer√©is que no sin causa hice todo lo que he hecho en ella, dice Jehov√° el Se√Īor.

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