Julio 24, 2014
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Enseñanzas Bíblicas Acerca De Los Milagros

 
 

Esaú Crespo

Introducción:

Resulta muy interesante que cada vez que el Señor Jesucristo realizó uno de sus milagros, pidió con rigor a los beneficiados que no contaran quien los había bendecido dándoles la sanidad. Otro aspecto digno de mencionar es que Dios no sanó a todos los enfermos: por ejemplo, en Juan cap. 5 leemos que cerca del estanque había muchos enfermos, pero el Señor Jesús sólo sanó al paralítico. Ante estas evidencias bíblicas nos preguntamos el por qué de estas dos situaciones principales.

Sin mayores comentarios afirmamos que cada vez que el Señor sanó una persona lo hizo con el propósito de dar enseñanzas espirituales enfocadas en hacer ver al hombre de una sanidad más profunda que la física y de mayor trascendencia. Entonces, ¿Cuál es el propósito de los milagros del Señor?

I. Los milagros son un testimonio divino al pecador.

  • Los milagros son ilustraciones de la verdad de Dios.
    • Jesús dijo: "Yo soy el pan de vida". El milagro de la multiplicación de panes demostró a un mundo incrédulo que Jesús tenía el poder para satisfacer al hombre eternamente.
    • Jesús dijo: "Yo soy la luz del mundo" "y sanó a un ciego".
    • Jesús sanó a un paralítico para demostrar que él perdona pecados.
    • Jesús dijo "Yo soy la resurrección y la vida" y resucitó a Lázaro.

II. Los milagros buscan provocar el arrepentimiento del pecador.

Siempre la intención de Dios al obrar milagros es demostrarle al hombre acerca de que su creador busca en la criatura humana un cambio de actitud. En nuestro pasaje vemos cómo el Señor se lamenta de que los habitantes de aquellas dos ciudades famosas de aquel tiempo no se habían arrepentido de sus pecados ante el testimonio divino a través de los milagros de Jesús.

III. El milagro divino que no provoca el arrepentimiento del pecador, acarrea el juicio de Dios.

En nuestro pasaje de reflexión el Señor Jesucristo hace la más clara advertencia que no quedará impune la indiferencia ante el testimonio de Dios a través de los milagros de Jesús.

  • Dios juzgó a los hombres en el pasado: los del tiempo de Lot; Los del tiempo de Noé; los del tiempo de los reyes de Israel, etc.
  • Dios juzga a los hombres en el presente en el sentido de que el pecado acarrea consecuencias en el presente inmediato.
  • De acuerdo a nuestro pasaje, Dios juzgará a la raza humana en el día final que se menciona con más frecuencia en los libros proféticos.

IV. Los milagros son una oportunidad divina para el pecador.

  • A través de los milagros Dios nos revela su poder y misericordia para que nos volvamos a El. (vs. 25-27)
  • Los milagros nos traen beneficios para la vida diaria.
  • A través de los milagros Jesús ofrece descanso al alma acongojada.

Conclusión:

¿Ha recibido Ud. un milagro del Señor? Ud. se encuentra más comprometido para servirle a El. Jesús obró milagros para que la gente pusiera toda su confianza en El, pero cuando la gente fue indiferente a la muestra del poder y la misericordia divina, entonces se anunció el juicio terrible como respuesta de Dios a la incredulidad humana.

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Pasaje

Mateo 11:20-30

20 Entonces comenzó a reconvenir a las ciudades en las cuales había hecho muchos de sus milagros, porque no se habían arrepentido, diciendo:

21 Ay de ti, Corazín! Ay de ti, Betsaida! Porque si en Tiro y en Sidónse hubieran hecho los milagros que han sido hechos en vosotras, tiempo ha que se hubieran arrepentido en cilicio y en ceniza.

22 Por tanto os digo que en el día del juicio, será más tolerable el castigo para Tiro y para Sidón, que para vosotras.

23 Y tú, Capernaum, que eres levantada hasta el cielo, hasta el Hades serás abatida; porque si en Sodoma se hubieran hecho los milagros que han sido hechos en ti, habría permanecido hasta el día de hoy.

24 Por tanto os digo que en el día del juicio, será más tolerable el castigo para la tierra de Sodoma, que para ti.

25 En aquel tiempo, respondiendo Jesús, dijo: Te alabo, Padre, Señor del cielo y de la tierra, porque escondiste estas cosas de los sabios y de los entendidos, y las revelaste a los niños.

26 Sí, Padre, porque así te agradó.

27 Todas las cosas me fueron entregadas por mi Padre; y nadie conoce al Hijo, sino el Padre, ni al Padre conoce alguno, sino el Hijo, y aquel a quien el Hijo lo quiera revelar.

28 Venid a mí todos los que estáis trabajados y cargados, y yo os haré descansar.

29 Llevad mi yugo sobre vosotros, y aprended de mí, que soy manso y humilde de corazón; y hallaréis descanso para vuestras almas;

30 porque mi yugo es fácil, y ligera mi carga.

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