Agosto 27, 2014
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Llevando Los Pecadores A Jes√ļs

 
 

Esa√ļ Crespo

Introducción:

Nuestro pasaje de reflexi√≥n lo podemos enfocar en cada uno de los siguientes personajes: Jesucristo, el paral√≠tico, la multitud que escuchaba o los cuatro que cargaban el enfermo; podemos enfocar la reflexi√≥n en las actitudes de cada personaje: el amor del Se√Īor Jesucristo por los que sufren, el deseo de los que quer√≠an escuchar la Palabra de Dios, la cr√≠tica mordaz de los que murmuraban contra la Palabra de Se√Īor o el sacrificio de los cuatro hombres que cargaron al enfermo. Por esta vez vamos a pensar en la actitud de aquellos que llevaron el enfermo hasta la presencia del Se√Īor. Nos parece que estos hombres hicieron lo que el Esp√≠ritu Santo quiere que hagamos, y es que llevemos a cada uno de los hombres hasta la misma presencia del Se√Īor para que el hombre encuentre una respuesta del cielo a cada una de sus necesidades como ocurri√≥ con el enfermo que encontr√≥ sanidad del cuerpo, pero tambi√©n el perd√≥n de sus pecados.

El Se√Īor Jesucristo estaba en la ciudad de Capernaum, en el norte del pa√≠s de Israel. En los contornos de aquel lugar estaba un hombre con una terrible necesidad: la sanidad de su cuerpo para poder hacerle frente a la vida con la dignidad con que cada hombre debe responder a los retos del diario vivir. Aquel hombre pobre viv√≠a de la caridad p√ļblica, pero hab√≠a llegado el momento de terminar con aquel estigma. ¬ŅC√≥mo ocurri√≥? Cuatro hombres se pusieron de com√ļn acuerdo para ayudar a aquel necesitado y obraron de la manera en que el pasaje describe su ministerio.

I. Los hombres trabajaron en com√ļn acuerdo. (v.3)

  • Para ellos hab√≠a un proyecto com√ļn.

    Su objetivo era llevar el hombre hasta la misma presencia del Se√Īor. Ellos estaban seguros que aquel pobre hombre necesitado hallar√≠a soluci√≥n a sus problemas en la presencia del Se√Īor.

  • Trabajaron de una manera coordinada.

    No pod√≠an tomar rumbos diferentes porque en ese caso no iban a lograr su prop√≥sito. El enfermo era cargado por cuatro: dos por delante y dos por detr√°s; los de adelante pod√≠an ver el camino correcto a tomar y los de atr√°s pod√≠an confiar en que los de adelante iban por la senda correcta. La actitud de estos hombres es un ejemplo para los que formamos parte de la iglesia del Se√Īor. Nuestro trabajo debe ser coordinado y en comuni√≥n para que logremos el objetivo de que cada persona que nos rodea tenga un encuentro personal con el Se√Īor. La cooperaci√≥n de aquellos hombres fue coordinada.

    El ap√≥stol Pablo ordena a la iglesia a que trabaje en comuni√≥n para hacer la obra del Se√Īor. Consideremos lo que √©l dice en el libro de los Filipenses cap√≠tulo 2: 2-4: "...completad mi gozo, sintiendo lo mismo, teniendo el mismo amor, un√°nimes, sintiendo una misma cosa. Nada hag√°is por contienda o por vanagloria; antes bien con humildad, estimando cada uno a los dem√°s como superiores a √©l mismo; no mirando cada uno por lo suyo propio, sino cada cual tambi√©n por lo de los otros".

II. La obra de aquellos hombres fue insistente. (v.4)

  • Su trabajo fue insistente.

    El pasaje nos dice que cuando llegaron a la casa no pudieron entrar porque la multitud imped√≠a el acceso de cuatro cargando un enfermo. El obst√°culo que encontraron no los desanim√≥, sino que continuaron con su esfuerzo com√ļn que era poner al necesitado ante la presencia del Se√Īor.

  • Hubo necesidad de romper un esquema.

    ¬ŅC√≥mo se entra a una casa? Por la puerta. Pero en esta ocasi√≥n no era posible entrar por la puerta por lo que nuestros personajes tuvieron que hacer algo nunca visto: subir el enfermo por las escaleras de acceso a la terraza y hacer una abertura en el techo lo suficientemente grande como para poder bajar con cuerdas al enfermo. Su acci√≥n fue contra la tradici√≥n, pero qu√© importa la tradici√≥n si √©sta se opone al trabajo del pueblo de Dios que est√° empe√Īado en que cada hombre oiga la Palabra del Se√Īor y que as√≠ la gente crea en Cristo para que tenga la eterna salvaci√≥n. Cu√°ntas veces la iglesia ha fallado en su misi√≥n por causa de ajustarse a tradiciones que en vez de hacer bien hacen mal. No negamos que algunas tradiciones son buenas y hasta necesarias para el buen funcionamiento del ministerio de la iglesia local, pero si esas tradiciones contradicen la Palabra de Dios y estorban los ministerios de la iglesia local, entonces hay que echarlas al cesto de la basura.

III. Los hombres trabajaron con fe. (v.5)

  • La fe es indispensable.

    La Biblia dice en el libro de Hebreos cap√≠tulo 11 que sin fe es imposible agradar a Dios. Con frecuencia escuchamos de algunas campa√Īas de sanidad divina, pero los enfermos no se sanan y los tales sanadores afirman que no hubo sanidad porque los enfermos no tuvieron fe, pero este pasaje no dice nada de que el enfermo tuviera fe, sino que el √©nfasis est√° en que los cargaron al enfermo tuvieron fe. El pasaje dice claramente que Jes√ļs .al ver la fe de ellos.. La fe nuestra debe descansar en el poder de nuestro Se√Īor Jesucristo.

  • La obra como expresi√≥n de la fe.

    Los cuatro hombres trabajaron sacrificialmente. En la vida somos capaces de cualquier sacrificio si nuestra obra está fundamentada en el amor al prójimo y la fe en Dios. Aquellos hombres amaron al paralítico y creyeron que Jesucristo lo podía sanar. Combinaron la fe con el amor y lograron su propósito: sanidad y salvación para aquel hombre necesitado.

IV. Los cuatro hombres fueron recompensados.

  • Cuando regresaron a casa ya no tuvieron que cargar al enfermo porque √©ste era capaz de caminar, puesto que el Se√Īor lo hab√≠a sanado.
  • La obra de aquellos hombres cambi√≥ el destino eterno del paral√≠tico porque la Biblia dice que el Se√Īor Jesucristo le perdon√≥ sus pecados y sabemos que sin el perd√≥n de los pecados ning√ļn pecador ir√° ala gloria de Dios pues all√≠ .no entra ninguna cosa inmunda que haga abominaci√≥n y mentira..
  • La Biblia dice que la gente glorificaba a Dios por el milagro y las palabras que el Se√Īor pronunci√≥ en aquella ocasi√≥n en cuanto a su poder para perdonar los pecados y para dar la sanidad del cuerpo.

Conclusión:

La obra de fe, de amor y de servicio que aquellos hombres tuvieron para buscar la salvaci√≥n de un pecador es un gran ejemplo para nosotros para que hagamos lo mismo y pongamos todos los recursos que Dios nos ha dado para hacer posible que los hombres lleguen a la presencia del Se√Īor y entreguen sus vidas al Se√Īor Jesucristo.

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Pasaje

Marcos 2:1-12

1 Entr√≥ Jes√ļs otra vez en Capernaum despu√©s de algunos d√≠as; y se oy√≥ que estaba en casa. 2 E inmediatamente se juntaron muchos, de manera que ya no cab√≠an ni aun a la puerta; y les predicaba la palabra. 3 Entonces vinieron a √©l unos trayendo un paral√≠tico, que era cargado por cuatro. 4 Y como no pod√≠an acercarse a √©l a causa de la multitud, descubrieron el techo de donde estaba, y haciendo una abertura, bajaron el lecho en que yac√≠a el paral√≠tico. 5 Al ver Jes√ļs la fe de ellos, dijo al paral√≠tico: Hijo, tus pecados te son perdonados. 6 Estaban all√≠ sentados algunos de los escribas, los cuales cavilaban en sus corazones: 7 ¬ŅPor qu√© habla √©ste as√≠? Blasfemias dice. ¬ŅQui√©n puede perdonar pecados, sino s√≥lo Dios? 8 Y conociendo luego Jes√ļs en su esp√≠ritu que cavilaban de esta manera dentro de s√≠ mismos, les dijo: ¬ŅPor qu√© cavil√°is as√≠ en vuestros corazones? 9 ¬ŅQu√© es m√°s f√°cil, decir al paral√≠tico: Tus pecados te son perdonados, o decirle: Lev√°ntate, toma tu lecho y anda? 10 Pues para que sep√°is que el Hijo del Hombre tiene potestad en la tierra para perdonar pecados (dijo al paral√≠tico): 11 A ti te digo: Lev√°ntate, toma tu lecho, y vete a tu casa. 12 Entonces √©l se levant√≥ en seguida, y tomando su lecho, sali√≥ delante de todos, de manera que todos se asombraron, y glorificaron a Dios, diciendo: Nunca hemos visto tal cosa.

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