Septiembre 30, 2014
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Rebeca, Modelo Para Las Se√Īoritas Cristianas

 
 

Esa√ļ Crespo
Introducción:

Uno de los pasajes m√°s sobresalientes en cuanto al tema del joven cristiano y el matrimonio es, sin duda, el que acabamos de mencionar. Pero debemos tomar en cuenta el trasfondo hist√≥rico y cultural del pasaje b√≠blico; estamos hablando de un matrimonio de corte oriental que se realiz√≥ hace m√°s de 4000 a√Īos. Sin embargo, debemos tomar en cuenta que las verdades espirituales y los principios morales presentes all√≠ siempre tienen vigencia en cualquier geograf√≠a, cultura, edad, etc. porque la Palabra de Dios no cambia, sino que permanece para siempre.

En el caso de esta se√Īorita que se menciona aqu√≠, debemos tomar en cuenta la informaci√≥n b√≠blica sobre ella para que podamos sacar las ense√Īanzas para la aplicaci√≥n concreta en las vidas de nuestros j√≥venes.

La juventud tiene sus modelos, sus √≠conos, sus patrones, a los cuales quieren imitar; sin embargo, esos modelos no son siempre lo que parecen ser. Las personas sin el conocimiento de Dios exaltan los valores de la belleza f√≠sica, la inteligencia, las destrezas en los deportes, el arte, etc. Todas las cosas que acabamos de mencionar son buenas, tienen su valor, pero son de mucho m√°s valor los valores morales y espirituales por dos razones: primero, porque la Biblia lo dice; segundo, porque la experiencia nos ense√Īa que lo que perdura en un hogar son los valores cristianos.

Veamos, pues, cuales son esas ense√Īanzas que el pasaje nos ense√Īa en cuanto a esa se√Īorita llamada Rebeca y que viene a ser modelo para las se√Īoritas de nuestros tiempos.

I. Su pureza. (V.16). "Y la doncella era de aspecto muy hermoso, virgen, a la que varón no había conocido..."

La Biblia exalta la pureza sexual. No importa cual sea la opinión de la sociedad, lo importante es que Dios en su Palabra nos dice que tiene valor la pureza no sólo por motivos espirituales, sino también por motivos sociales y psicológicos.

  • La pureza es un mandamiento del Se√Īor. La pureza no es s√≥lo una exigencia para las hembras, sino tambi√©n parta los varones. El ap√≥stol Pablo le orden√≥ a su disc√≠pulo Timoteo: "Cons√©rvate puro". (I Tim. 5:22).
  • La pureza en la juventud es de honra para los padres. (Efesios 6:1,2) La Biblia dice que los hijos que honren a sus padres, ser√°n bendecidos ricamente por el Se√Īor.
  • La pureza sexual goza de la bendici√≥n de Dios a tal grado que la Biblia ilustra la Uni√≥n de Cristo y la iglesia con la uni√≥n santa de dos esposos en el matrimonio. (II Corintios 11:2)

II. Su gentileza. (V.18) "Ella respondi√≥: Bebe, se√Īor m√≠o; y se dio prisa a bajar su c√°ntaro sobre su mano, y le dio a beber"

  • Vemos la gentileza de Rebeca en el trato que le dio al anciano. Esta actitud reviste especial significado en nuestra cultura donde los ancianos son relegados al olvido, a los asilos, como algo que sirve de estorbo. Dios nos ordena que tratemos a los ancianos con especial cari√Īo.
  • La Biblia nos dice que debemos ser gentiles con todas las personas. (Fil. 4:5)

    Debemos mostrar gentileza con los ancianos, los ni√Īos, las mujeres, los minusv√°lidos, los extranjeros, con toda persona que necesite de nuestras expresiones de bondad.

    Hasta aqu√≠ hemos considerado brevemente dos ejemplos de Rebeca para las se√Īoritas cristianas y para toda persona que quiera imitar el ejemplo de esta sierva del Se√Īor.

III. Su diligencia. (VS. 19,20). "Y cuando acabó de darle de beber, dijo: también para tus camellos sacaré agua, hasta que acaben de beber. Y se dio prisa, y vació su cántaro en la pila, y corrió otra vez al pozo para sacar agua, y sacó para todos sus camellos"

  • Le dio de beber a todos los camellos. Recordemos que eran diez camellos. Si cada camello bebi√≥ tres c√°ntaros de agua, entonces la joven llen√≥ su c√°ntaro treinta veces, por lo menos.
  • Rebeca era una persona muy diligente para el trabajo, a pesar de ser miembro de una familia muy acomodada.(vs. 59,61) El trabajo no denigra a nadie, al contrario, ennoblece a la persona, la libra de caer en vicios y pecados; el trabajo trae prosperidad a la familia, y a la naci√≥n en general. Las sociedades m√°s corrompidas son aquellas que no enfatizan el trabajo para todos los miembros de dicha sociedad.
  • En la Biblia la mujer ideal no es la que se maquilla mejor, o la que habla mejor, sino la que trabaja mejor, la que sabe usar sus manos para producir mejor. Uno de los pasajes m√°s conocidos por la cristiandad en cuanto a la mujer virtuosa es, sin duda, Proverbios 31. Pero Proverbios 31 lo que hace es exaltar a la mujer no por su belleza f√≠sica, sino por su laboriosidad, por su fidelidad no s√≥lo para su marido sino tambi√©n para sus hijos.

IV. Su ligereza para obedecer la palabra de Dios. (VS. 58,61)

  • Ella entendi√≥ que su matrimonio con Isaac era el plan de Dios.
  • Ella entendi√≥ que la familia de la fe no debe mezclarse con personas que no comparten la doctrina y la moral de la ense√Īanza cristiana.

Conclusión:

Rebeca es modelo para toda se√Īorita cristiana en cuanto a su pureza, su amabilidad, su laboriosidad y su disposici√≥n para obedecer la Palabra de Dios.

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Pasaje

Génesis 24

1 Era Abraham ya viejo, y bien avanzado en a√Īos; y Jehov√° hab√≠a bendecido a Abraham en todo.

2 Y dijo Abraham a un criado suyo, el más viejo de su casa, que era el que gobernaba en todo lo que tenía: Pon ahora tu mano debajo de mi muslo,

3 y te juramentaré por Jehová, Dios de los cielos y Dios de la tierra, que no tomarás para mi hijo mujer de las hijas de los cananeos, entre los cuales yo habito;

4 sino que ir√°s a mi tierra y a mi parentela, y tomar√°s mujer para mi hijo Isaac.

5 El criado le respondi√≥: Quiz√° la mujer no querr√° venir en pos de m√≠ a esta tierra. ¬ŅVolver√©, pues, tu hijo a la tierra de donde saliste?

6 Y Abraham le dijo: Gu√°rdate que no vuelvas a mi hijo all√°.

7 Jehov√°, Dios de los cielos, que me tom√≥ de la casa de mi padre y de la tierra de mi parentela, y me habl√≥ y me jur√≥, diciendo: A tu descendencia dar√© esta tierra; √©l enviar√° su √°ngel delante de ti, y t√ļ traer√°s de all√° mujer para mi hijo.

8 Y si la mujer no quisiere venir en pos de ti, ser√°s libre de este mi juramento; solamente que no vuelvas all√° a mi hijo.

9 Entonces el criado puso su mano debajo del muslo de Abraham su se√Īor, y le jur√≥ sobre este negocio.

10 Y el criado tom√≥ diez camellos de los camellos de su se√Īor, y se fue, tomando toda clase de regalos escogidos de su se√Īor; y puesto en camino, lleg√≥ a Mesopotamia, a la ciudad de Nacor.

11 E hizo arrodillar los camellos fuera de la ciudad, junto a un pozo de agua, a la hora de la tarde, la hora en que salen las doncellas por agua.

12 Y dijo: Oh Jehov√°, Dios de mi se√Īor Abraham, dame, te ruego, el tener hoy buen encuentro, y haz misericordia con mi se√Īor Abraham.

13 He aquí yo estoy junto a la fuente de agua, y las hijas de los varones de esta ciudad salen por agua.

14 Sea, pues, que la doncella a quien yo dijere: Baja tu c√°ntaro, te ruego, para que yo beba, y ella respondiere: Bebe, y tambi√©n dar√© de beber a tus camellos; que sea √©sta la que t√ļ has destinado para tu siervo Isaac; y en esto conocer√© que habr√°s hecho misericordia con mi se√Īor.

15 Y aconteció que antes que él acabase de hablar, he aquí Rebeca, que había nacido a Betuel, hijo de Milca mujer de Nacor hermano de Abraham, la cual salía con su cántaro sobre su hombro.

16 Y la doncella era de aspecto muy hermoso, virgen, a la que varón no había conocido; la cual descendió a la fuente, y llenó su cántaro, y se volvía.

17 Entonces el criado corrió hacia ella, y dijo: Te ruego que me des a beber un poco de agua de tu cántaro.

18 Ella respondi√≥: Bebe, se√Īor m√≠o; y se dio prisa a bajar su c√°ntaro sobre su mano, y le dio a beber.

19 Y cuando acabó de darle de beber, dijo: También para tus camellos sacaré agua, hasta que acaben de beber.

20 Y se dio prisa, y vació su cántaro en la pila, y corrió otra vez al pozo para sacar agua, y sacó para todos sus camellos.

21 Y el hombre estaba maravillado de ella, callando, para saber si Jehová había prosperado su viaje, o no.

22 Y cuando los camellos acabaron de beber, le dio el hombre un pendiente de oro que pesaba medio siclo,y dos brazaletes que pesaban diez,

23 y dijo: ¬ŅDe qui√©n eres hija? Te ruego que me digas: ¬Ņhay en casa de tu padre lugar donde posemos?

24 Y ella respondió: Soy hija de Betuel hijo de Milca, el cual ella dio a luz a Nacor.

25 Y a√Īadi√≥: Tambi√©n hay en nuestra casa paja y mucho forraje, y lugar para posar.

26 El hombre entonces se inclinó, y adoró a Jehová,

27 y dijo: Bendito sea Jehová, Dios de mi amo Abraham, que no apartó de mi amo su misericordia y su verdad, guiándome Jehová en el camino a casa de los hermanos de mi amo.

28 Y la doncella corrió, e hizo saber en casa de su madre estas cosas.

29 Y Rebeca tenía un hermano que se llamaba Labán, el cual corrió afuera hacia el hombre, a la fuente.

30 Y cuando vio el pendiente y los brazaletes en las manos de su hermana, que decía: Así me habló aquel hombre, vino a él; y he aquí que estaba con los camellos junto a la fuente.

31 Y le dijo: Ven, bendito de Jehov√°; ¬Ņpor qu√© est√°s fuera? He preparado la casa, y el lugar para los camellos.

32 Entonces el hombre vino a casa, y Labán desató los camellos; y les dio paja y forraje, y agua para lavar los pies de él, y los pies de los hombres que con él venían.

33 Y le pusieron delante qué comer; mas él dijo: No comeré hasta que haya dicho mi mensaje. Y él le dijo: Habla.

34 Entonces dijo: Yo soy criado de Abraham.

35 Y Jehová ha bendecido mucho a mi amo, y él se ha engrandecido; y le ha dado ovejas y vacas, plata y oro, siervos y siervas, camellos y asnos.

36 Y Sara, mujer de mi amo, dio a luz en su vejez un hijo a mi se√Īor, quien le ha dado a √©l todo cuanto tiene.

37 Y mi amo me hizo jurar, diciendo: No tomar√°s para mi hijo mujer de las hijas de los cananeos, en cuya tierra habito;

38 sino que ir√°s a la casa de mi padre y a mi parentela, y tomar√°s mujer para mi hijo.

39 Y yo dije: Quiz√°s la mujer no querr√° seguirme.

40 Entonces él me respondió: Jehová, en cuya presencia he andado, enviará su ángel contigo, y prosperará tu camino; y tomarás para mi hijo mujer de mi familia y de la casa de mi padre.

41 Entonces ser√°s libre de mi juramento, cuando hayas llegado a mi familia; y si no te la dieren, ser√°s libre de mi juramento.

42 Llegu√©, pues, hoy a la fuente, y dije: Jehov√°, Dios de mi se√Īor Abraham, si t√ļ prosperas ahora mi camino por el cual ando,

43 he aquí yo estoy junto a la fuente de agua; sea, pues, que la doncella que saliere por agua, a la cual dijere: Dame de beber, te ruego, un poco de agua de tu cántaro,

44 y ella me respondiere: Bebe t√ļ, y tambi√©n para tus camellos sacar√© agua; sea √©sta la mujer que destin√≥ Jehov√° para el hijo de mi se√Īor.

45 Antes que acabase de hablar en mi corazón, he aquí Rebeca, que salía con su cántaro sobre su hombro; y descendió a la fuente, y sacó agua; y le dije: te ruego que me des de beber.

46 Y bajó prontamente su cántaro de encima de sí, y dijo: Bebe, y también a tus camellos daré de beber. Y bebí, y dio también de beber a mis camellos.

47 Entonces le pregunt√©, y dije: ¬ŅDe qui√©n eres hija? Y ella respondi√≥: Hija de Betuel hijo de Nacor, que le dio a luz Milca. Entonces le puse un pendiente en su nariz, y brazaletes en sus brazos;

48 y me inclin√© y ador√© a Jehov√°, y bendije a Jehov√° Dios de mi se√Īor Abraham, que me hab√≠a guiado por camino de verdad para tomar la hija del hermano de mi se√Īor para su hijo.

49 Ahora, pues, si vosotros hac√©is misericordia y verdad con mi se√Īor, declar√°dmelo; y si no, declar√°dmelo; y me ir√© a la diestra o a la siniestra.

50 Entonces Lab√°n y Betuel respondieron y dijeron: De Jehov√° ha salido esto; no podemos hablarte malo ni bueno.

51 He ah√≠ Rebeca delante de ti; t√≥mala y vete, y sea mujer del hijo de tu se√Īor, como lo ha dicho Jehov√°.

52 Cuando el criado de Abraham oyó sus palabras, se inclinó en tierra ante Jehová.

53 Y sacó el criado alhajas de plata y alhajas de oro, y vestidos, y dio a Rebeca; también dio cosas preciosas a su hermano y a su madre.

54 Y comieron y bebieron √©l y los varones que ven√≠an con √©l, y durmieron; y levant√°ndose de ma√Īana, dijo: Enviadme a mi se√Īor.

55 Entonces respondieron su hermano y su madre: Espere la doncella con nosotros a lo menos diez días, y después irá.

56 Y √©l les dijo: No me deteng√°is, ya que Jehov√° ha prosperado mi camino; despachadme para que me vaya a mi se√Īor.

57 Ellos respondieron entonces: Llamemos a la doncella y preguntémosle.

58 Y llamaron a Rebeca, y le dijeron: ¬ŅIr√°s t√ļ con este var√≥n? Y ella respondi√≥: S√≠, ir√©.

59 Entonces dejaron ir a Rebeca su hermana, y a su nodriza, y al criado de Abraham y a sus hombres.

60 Y bendijeron a Rebeca, y le dijeron: Hermana nuestra, sé madre de millares de millares, y posean tus descendientes la puerta de sus enemigos.

61 Entonces se levantó Rebeca y sus doncellas, y montaron en los camellos, y siguieron al hombre; y el criado tomó a Rebeca, y se fue.

62 Y venía Isaac del pozo del Viviente-que-me-ve; porque él habitaba en el Neguev.

63 Y había salido Isaac a meditar al campo, a la hora de la tarde; y alzando sus ojos miró, y he aquí los camellos que venían.

64 Rebeca también alzó sus ojos, y vio a Isaac, y descendió del camello;

65 porque hab√≠a preguntado al criado: ¬ŅQui√©n es este var√≥n que viene por el campo hacia nosotros? Y el criado hab√≠a respondido: Este es mi se√Īor. Ella entonces tom√≥ el velo, y se cubri√≥.

66 Entonces el criado contó a Isaac todo lo que había hecho.

67 Y la trajo Isaac a la tienda de su madre Sara, y tomó a Rebeca por mujer, y la amó; y se consoló Isaac después de la muerte de su madre.

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